Arganzuela registra la muerte de un joven de 26 años por las llamas en un trastero lleno de bicicletas eléctricas

Arganzuela registra la muerte de un joven de 26 años por las llamas en un trastero lleno de bicicletas eléctricas. Un fuego en un sótano de la calle Canarias acaba con la vida de un joven de 26 años.

Un joven de 26 años falleció este domingo después de quedar atrapado en un incendio declarado en unos trasteros situados en la calle Canarias, en el distrito madrileño de Arganzuela. El fuego afectó a un espacio ubicado en la planta sótano de un edificio y en cuyo interior se almacenaban numerosas bicicletas eléctricas. Hasta el lugar acudieron trece dotaciones de Bomberos de Madrid, mientras que los sanitarios de Samur-Protección Civil confirmaron posteriormente el fallecimiento de la víctima.

Un sótano convertido en un escenario de gran complejidad

Los bomberos se encontraron a su llegada con un fuego completamente desarrollado y una elevada carga térmica en el interior de las dependencias. La configuración del inmueble dificultó el avance de los equipos de emergencia, ya que se trataba de un espacio distribuido en dos niveles, con numerosos compartimentos y recorridos interiores de difícil acceso.

La entrada de los efectivos se realizó desde la zona principal de la rampa del garaje. Desde allí, los equipos avanzaron hacia el interior para localizar los diferentes focos y contener la propagación de las llamas. La presencia de las bicicletas eléctricas incrementó la cantidad de material susceptible de arder en un recinto cerrado.

Los bomberos localizaron al joven durante la intervención

En el transcurso de las labores de extinción, los efectivos encontraron al joven en una de las dependencias del sótano. Tras trasladarlo hasta el exterior, los sanitarios comprobaron que presentaba intoxicación por humo y lesiones compatibles con una quemadura inhalatoria.

Los profesionales de Samur-Protección Civil realizaron las maniobras correspondientes, aunque finalmente solo pudieron certificar su muerte. La víctima fue localizada cuando los equipos todavía trabajaban para controlar completamente el incendio.

La posible implicación de los cargadores, bajo investigación

Las primeras informaciones apuntaron a que el origen del incendio podría guardar relación con los cargadores de las bicicletas eléctricas, aunque esta hipótesis deberá ser determinada por la investigación. La presencia de acumuladores de iones de litio en estos vehículos constituye uno de los elementos que deberán analizarse para esclarecer cómo comenzaron las llamas y qué circunstancias favorecieron su rápida propagación.

En este tipo de instalaciones, disponer de un extintor Litio específicamente concebido para actuar sobre fuegos relacionados con baterías puede formar parte de las medidas técnicas disponibles para afrontar un incidente de estas características, especialmente cuando existe almacenamiento de equipos con acumuladores eléctricos. Su funcionamiento está orientado a controlar el calor y reducir la posibilidad de que las celdas afectadas vuelvan a reaccionar.

La elevada carga térmica complicó la extinción

La actuación de los equipos se prolongó hasta conseguir controlar el fuego y reducir las condiciones de riesgo existentes en el sótano. Una vez apagadas las llamas, fue necesario ventilar las dependencias y evacuar los gases acumulados antes de completar las tareas de revisión.

La intervención también incluyó la retirada de las bicicletas eléctricas hacia el exterior. Esta operación permitió apartar del recinto los vehículos que podían mantener focos calientes o generar nuevas incidencias mientras los bomberos comprobaban el estado de las instalaciones. Encuentra más artículos de investigación y noticias en westerostoday.es.

Equipos específicos ante fuegos relacionados con baterías

La utilización de extintores convencionales frente a determinados incidentes protagonizados por baterías de litio requiere valorar las características concretas del fuego. La reacción térmica que puede producirse en el interior de una batería hace que el control de las llamas visibles no siempre implique que el riesgo haya desaparecido por completo, circunstancia que explica la necesidad de mantener una vigilancia continuada durante las labores de extinción y enfriamiento.

La Policía Nacional investiga las circunstancias del suceso

Una vez finalizada la intervención de los bomberos y estabilizado el espacio afectado, la zona quedó bajo las actuaciones de los cuerpos policiales. La Policía Nacional asumió la investigación destinada a determinar las circunstancias exactas del incendio, mientras que la Policía Municipal de Madrid colaboró en las diligencias.

Las pesquisas deberán esclarecer el punto concreto en el que se inició el fuego, las circunstancias relacionadas con los cargadores y la evolución de las llamas hasta alcanzar el resto de los trasteros. El fallecimiento del joven mantiene abierto el procedimiento para determinar las causas del siniestro.