Descubre cómo actúan las brigadas helitransportadas, cómo llegan al fuego y qué medios utilizan para frenar los incendios forestales.

Así trabajan las brigadas helitransportadas cuando el fuego obliga a actuar desde el aire. ¿Qué ocurre cuando una brigada recibe el aviso de incendio?

Para un integrante de una brigada forestal, una alerta cambia en pocos segundos el ritmo de trabajo. El aviso activa una cadena de decisiones en la que el tiempo y la información disponible resultan determinantes. Mientras se analiza la ubicación del fuego, el equipo prepara el desplazamiento hacia una zona que puede encontrarse a varios kilómetros de cualquier carretera.

La diferencia respecto a una intervención convencional está en el medio de transporte. El helicóptero permite trasladar a los especialistas directamente hacia áreas forestales donde un vehículo tendría que avanzar por pistas, caminos estrechos o terrenos de complicada circulación. La brigada no necesita esperar a que exista un acceso terrestre hasta las proximidades del incendio.

El objetivo inicial consiste en alcanzar el lugar y conocer sobre el terreno cómo se está desarrollando el fuego. A partir de ahí comienza una intervención que puede cambiar rápidamente según el viento, la vegetación, la pendiente y la intensidad de las llamas.

¿Quién viaja en el helicóptero?

La composición del equipo está perfectamente definida. Una brigada helitransportada está formada por diez personas y un técnico al mando, responsable de coordinar las actuaciones una vez que el grupo llega al terreno.

Cada integrante debe conocer previamente sus funciones y el material que utilizará durante la intervención. El reducido tiempo disponible desde la llegada hasta el inicio de los trabajos obliga a mantener una organización precisa.

El helicóptero no funciona únicamente como medio de transporte. Durante la operación también puede intervenir sobre el incendio mediante descargas de agua. De esta manera, la actuación aérea puede desarrollarse simultáneamente a los trabajos realizados por los especialistas que se encuentran en tierra.

¿Por qué pueden llegar antes que otros equipos?

La rapidez constituye una de las principales ventajas de este tipo de unidades. En una zona forestal, la distancia real hasta un incendio no siempre se mide en kilómetros, sino también en el tiempo necesario para recorrer un terreno con pendientes, curvas, caminos estrechos o accesos limitados.

Un vehículo de emergencia puede necesitar un recorrido considerable antes de alcanzar una zona determinada. El helicóptero, en cambio, puede aproximarse por el aire y dejar a la brigada en las inmediaciones del fuego.

Esto convierte a estos equipos en una herramienta de ataque rápido. Su intervención puede comenzar mientras otros recursos terrestres y aéreos se encuentran todavía en desplazamiento.

Cómo se desarrolla la intervención

Fase Actuación principal Recurso
1. Aviso Se recibe la información sobre el incendio Central de coordinación
2. Preparación La brigada organiza su salida Equipo forestal
3. Desplazamiento El grupo vuela hacia la zona afectada Helicóptero
4. Desembarco Los especialistas acceden al terreno Brigada
5. Ataque Se trabaja directamente sobre el frente Herramientas manuales
6. Apoyo aéreo Se realizan descargas sobre las llamas Helicóptero
7. Coordinación Se incorporan otros medios si son necesarios Recursos terrestres y aéreos
8. Control Se analiza la evolución del fuego Equipos de extinción

¿Cómo se decide la forma de atacar las llamas?

No todos los incendios presentan las mismas condiciones. La vegetación, el relieve y la evolución del frente obligan a modificar la estrategia sobre el terreno.

Una zona cubierta por matorral puede requerir una actuación distinta a la que se desarrollaría en un área de pasto o en una masa forestal más densa. También cambia la respuesta cuando las llamas avanzan con rapidez o cuando las condiciones permiten acercarse al frente.

La brigada analiza estos factores para determinar dónde puede intervenir y qué herramientas resultan adecuadas. El técnico al mando coordina las operaciones y mantiene la conexión con el resto de recursos desplegados.

¿Cuándo puede utilizarse el batefuego?

Una de las herramientas que puede emplearse durante el ataque directo es el batefuego. Se trata de un instrumento ligero que permite golpear sobre las llamas de pequeño tamaño para reducir su intensidad mediante la disminución del oxígeno disponible.

Su utilización exige que las condiciones permitan aproximarse al fuego. Cuando el calor, la altura de las llamas o la intensidad del frente impiden trabajar a corta distancia, los especialistas deben recurrir a otros procedimientos.

Juan Simo Tercero ha explicado que este recurso resulta especialmente útil para las brigadas de acción rápida cuando pueden realizar un ataque directo. Su utilidad depende, por tanto, de que exista una distancia de trabajo segura y de que el foco presente unas características compatibles con esta herramienta.

¿Puede utilizarse el batefuegos fuera de las brigadas?

El batefuegos también puede formar parte del equipamiento recomendado para determinadas actividades desarrolladas en zonas rurales. La Comunidad de Madrid ha señalado su utilidad para agricultores, ganaderos y personas que realizan trabajos autorizados en terrenos forestales durante periodos de riesgo elevado.

La herramienta puede servir para actuar sobre pequeños focos que aparezcan durante determinadas labores, siempre que las circunstancias permitan hacerlo con seguridad. Un chispazo producido durante el funcionamiento de una máquina agrícola es uno de los escenarios citados por los responsables forestales.

La jefa de servicio de Incendios Forestales de Bomberos de la Comunidad de Madrid, Marta Jérez, ha destacado la utilidad de disponer de este recurso cuando se autoriza el uso de maquinaria en el monte durante épocas de peligro alto.

¿Qué sucede mientras la brigada trabaja en tierra?

La intervención no depende exclusivamente de quienes han aterrizado junto al fuego. El helicóptero puede realizar sucesivas descargas de agua mientras los especialistas desarrollan sus labores desde el terreno.

Esta actuación permite trabajar sobre el incendio desde dos posiciones diferentes. Desde el aire se intenta reducir la intensidad de las llamas en determinados puntos, mientras en tierra se actúa directamente sobre el frente y las zonas próximas.

La coordinación entre ambas partes resulta fundamental. La evolución del fuego puede obligar a cambiar la posición de la brigada o modificar la zona sobre la que se realizan las descargas.

¿Qué otros medios pueden incorporarse?

La llegada de una brigada helitransportada no significa que el resto de recursos permanezca al margen. En una emergencia forestal pueden intervenir posteriormente bomberos, helicópteros bombarderos y equipos de pronto ataque.

Cada recurso cumple una función determinada y su incorporación depende de las características del incendio. La orografía puede retrasar la llegada de los medios terrestres, mientras que los recursos aéreos permiten actuar sobre zonas concretas desde una posición elevada.

La coordinación entre equipos permite ampliar progresivamente la capacidad de respuesta cuando las dimensiones o la evolución del incendio requieren más efectivos.

¿Dónde están las brigadas helitransportadas de Madrid?

La Comunidad de Madrid dispone actualmente de cuatro centros con brigadas helitransportadas, uno de ellos situado en Bustarviejo. La ubicación adquiere especial relevancia por las características forestales de la Sierra de Guadarrama.

La red actual es más amplia que la existente en 2015, cuando funcionaban dos centros, localizados en Bustarviejo y Valdemorillo. El despliegue de estas unidades responde a la necesidad de disponer de equipos capaces de desplazarse rápidamente hacia diferentes áreas forestales.

La Sierra de Guadarrama y el suroeste de la región figuran entre las zonas con mayor superficie forestal y, por ello, requieren una capacidad de intervención adaptada a terrenos donde el acceso por carretera puede resultar más lento. Te esperamos en la próxima publicación de westerostoday.es.

Cuando cada segundo cuenta en el terreno forestal

Desde el momento en que se recibe una alerta hasta que los especialistas pisan el terreno se desarrolla una operación en la que intervienen coordinación, transporte aéreo, análisis del fuego y trabajo directo. El helicóptero reduce las distancias y permite colocar a los profesionales cerca de zonas que pueden resultar difíciles para los vehículos.

Para quienes integran estas unidades, el desafío comienza precisamente cuando termina el vuelo. Allí donde el aparato ya no puede permanecer, empieza el trabajo de la brigada: analizar las llamas, escoger el punto de intervención y coordinarse con los demás equipos hasta conseguir frenar su avance.

La rapidez del desplazamiento es solo el primer elemento de una operación mucho más amplia. El resultado depende de la capacidad de los profesionales para adaptarse a un incendio que cambia constantemente y de la coordinación de todos los medios que terminan desplegados sobre el terreno.